15 junio 2014

Irene Sánchez Carrón "Al final"

«Los ojos ven, el corazón presiente.»

Octavio Paz

Que pocas cosas duelen. Digamos, por ejemplo,
que se puede no amar de repente y no duele.

Duele el amor si pasa
hirviendo por las venas.
Duele la soledad,
latigazo de hielo.

El desamor no duele. Es visita esperada.
No duele el desencanto. Es tan sólo algo incómodo.

Somos así, mortales
irremediablemente,
sin duda acostumbrados
a que todo termine.

Irene Sánchez Carrón
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4 comentarios:

Mª Jesús Muñoz dijo...

Unas veces domina la mente y otras el corazón, quizá por ello unas cosas nos duelen y otras no...Somos mortales, como dice Irene, todo va quedando en el olvido, pero el espíritu está ahí y es prueba evidente de que somos algo más y la vida no acaba, como parece...
Mi gratitud y mi abrazo grande, Trini. Feliz domingo.
M.Jesús

José Manuel dijo...

El dolor como la vida empieza y termina...pero siempre deja huella.

Besos


maria del carmen nazer dijo...

Qué preciosura !
"Duele el amor si pasa
hirviendo por las venas
Duele la soledad
latigazo de hielo "
Adoré este poema.
Toda mi admiración.
Besos del alma.
¡Feliz domingo !

Narci M. Ventanas dijo...

Así somos, resignadas marionetas que vemos la vida pasar ante nosotros e incapaces de retenerla, a veces, hasta nos olvidamos de vivirla, o de vivir sintiéndola.

Besos