24 febrero 2018

Vinícius de Moraes, La ausente

Amiga, infinitamente amiga
En algún lugar tu corazón late por mí
En algún lugar tus ojos se cierran al recordar los míos
En algún lugar tus manos se crispan, tus senos
Se hinchan de leche, desfalleces y caminas
Como ciega a mi encuentro…
Amiga, última locura
La tranquilidad suavizó mi piel
Y mis cabellos. Sólo mi vientre
Te espera, lleno de raíces y de asombros
Ven amiga.
Mi desnudez es absoluta
Mis ojos son espejos para tu deseo
Y mi pecho es tabla de suplicios
Ven. Mis músculos son dulces para tus dientes
Y áspera mi barba. Ven a sumergirte en mí
Como en el mar, a nadar en mí como en el mar
Ven, ahógate en mí, amiga mía
En mí como en el mar… 
Vinícius de Moraes
Brasil
Gávea, Río de Janeiro,19 de octubre de 1913
Río de Janeiro, 9 de julio de 1980

23 febrero 2018

Bei Dao, Ramala

En Ramala
los antepasados jugaban al ajedrez
en el cielo estrellado
Nadie supo quien iba a ganar
Un pájaro preso en un reloj
saltaba dando la hora

En Ramala
el sol trepaba por los muros
como un viejo
y cruzaba el mercado
dando luz y reflejos
sobre un plato de cobre

En Ramala
los dioses bebían agua en vasijas de barro
El arco preguntaba a la cuerda dónde ir
Un niño iba hacia el oriente
para heredar el mar

En Ramala
la muerte siembra semillas en pleno mediodía
que florecen detrás de mi ventana
Resistiendo, un árbol adopta
la forma original y violenta de un huracán
Bei Dao
China
Pekin, 2 de agosto de 1949

22 febrero 2018

Jorge Urrutia, El humo de Ítaca

¿Hay un hogar? ¿Se parte de algún sitio?
Siempre de las ruinas, pero exigen
las ruinas hogar un día construido.
Se parte de algún sitio, del derrumbe
del manto, de la saya
caída,
de la camisa rota,
del ánimo cortado por no se sabe qué,
por no se sabe quién.
Y se encamina uno hacia el pasado.
Jorge Urrutia
España
Madrid, 1945

21 febrero 2018

Carles Riba, Más allá

Como proa con ola,
como luz con el vidrio,
como amante y amada,
me encontraré contigo,
Esperanza, Esperanza,
tú adusta, yo firmísimo.
No sabré si es amor
o si una brava lucha;
si fasto o languidez.
Será la prueba pura,
Esperanza, Esperanza,
¡más allá, más ventura!
Carles Riba
España
Barcelona,23 de septiembre de 1893/
Barcelona, 1959

Versión de José Agustín Goytisolo

20 febrero 2018

Victor Jiménez, La tarde se ha vestido de tristeza

La tarde se ha vestido de tristeza
con un sayo de nube sin costura
y esta humilde, plomiza vestidura
la envuelve con su aroma de pobreza.

También su corazón tiene certeza
de esta severa y lóbrega amargura,
cilicio que le ciñe la cintura
sembrando de penumbra su pureza.

Sobre el tálamo rojo del poniente
un viajero de oro, enamorado,
a la tarde dejó de sombra encinta.

La tarde se gangrena lentamente
como la herida en guerra de un soldado.
La tarde va anegándose de tinta.
Victor Jiménez
España
Sevilla, 1957

19 febrero 2018

Catalina González Restrepo, Inventario

Esta casa
que tantas noches albergó millones de almas,
tu amor por las cosas inservibles,
mi terquedad por conservar lo podrido,
ya ni puede ser habitada por mi hastío.

Cambio los objetos de lugar
para nunca encontrarlos,
compro otra marca de jabón y crema de dientes
para que no quede ningún olor, ningún rastro.
Abro las cortinas en noches sin luna,
los insectos podrían traer luz a esta casa. 
Catalina González Restrepo
Colombia
Medellín,1976

18 febrero 2018

Blanca Varela, Poderes mágicos

No importa la hora ni el día
se cierran los ojos
se dan tres golpes con el
pie en el suelo,
se abren los ojos
y todo sigue exactamente igual
Blanca Varela
Perú
Lima, 10 de agosto de 1926
Lima 12 de marzo de 2009

17 febrero 2018

Emilio Coco, Tempus fugit

Calmados los ardores más heroicos,
recurro a las caricias cariñosas,
hace tiempo que sólo estoy seguro
de este fuego sin llama y los dolores
que mi cuerpo y la mente me desgarran
muy a menudo y con pausas brevísimas.
Ven a mi lado, Herminia, sólo tienes
–si puedes– que escucharme con sosiego,
sin empeñarte, como lo haces siempre,
ya sé que sin ninguna mala idea,
en darme tus consejos otra vez.
Ahora más que nunca el tiempo huye.
Que nos guíe el amor, pues la pasión
ha dejado de herirnos con sus garras. 
Emilio Coco
Italia
San Marco in Lamis, 1940

16 febrero 2018

Robert Desnos, La furtiva

La furtiva se sienta en el pasto crecido
para descansar de un recorrido agotador
a través de un campo desierto.
Perseguida, acosada, espiada, denunciada, vendida,
fuera de toda ley, de todo alcance.
A la misma hora en que se ponen las cartas sobre la mesa
y un hombre dice a otro:
«Hasta mañana».
Pero mañana estará muerto o se habrá ido lejos.
En la hora en que tiemblan las cortinas blancas en la noche profunda,
cuando el lecho trastornado de las montañas
abierto ante su invitada desaparecida
espera a algún gigante de más allá del horizonte,
la furtiva se sienta, se duerme la furtiva.
No hagan ruido, dejen descansar a la furtiva
en una esquina de esta página.

Teman que se despierte,
más enloquecida que un pájaro que se golpea contra los muros.
Teman que muera en su casa,
teman que pulverice todas las ventanas rotas,
teman que se esconda en un ángulo oscuro,
teman despertar a la furtiva dormida.
 Robert Desnos
Francia
Paris, 4 de julio de 1900
Campo de concentración de Theresienstadt, República Checa, 8 de junio de 1945

15 febrero 2018

Alfredo Pérez Alencart, Poema final

La mujer del poeta no tiene sosiego,
sabe de fábulas que nunca terminan,
de sueños azules turbando los días,
se duele de veras de ingratos amigos.
Vuelve el poeta, intuye unas lágrimas
y con voz cálida le dice ‘te quiero’
recitando en su vientre odas benditas.
Y brilla la casa y cuida a su niño
y va leyendo un clásico latino,
y añora, Señor, todo lo suyo,
la familia, el río, las hojas caídas.
De nuevo su vida recobra la gloria,
prosigue su amor desafiando tormentas,
pidiendo tan solo al Dios del destino
que crezca su niño y se haga poeta.
Alfredo Pérez Alencart
Peruano-Español
Puerto Maldonado, 1962

14 febrero 2018

José Martí, Versos sencillos XVIII

El alfiler de Eva loca
Es hecho del oro oscuro
Que lo sacó un hombre puro
Del corazón de una roca.

Un pájaro tentador
Le trajo en el pico ayer
Un relumbrante alfiler
De pasta y de similor.

Eva se prendió al oscuro
Talle el diamante embustero:
Y echó en el alfiletero
El alfiler de oro puro. 
José Martí
Cuba
La Habana, 28 de enero de 1853/
19 de mayo de 1895

13 febrero 2018

Jean Dif, Final de una pareja

Adiós
Uno aparta sus objetos
el otro sus emociones
Hacen sus maletas
Ponen sus recuerdos
sus momentos de alegrías y dolores
los sacrificios consentidos
y las mentiras
que quisieron creer
Los entierran profundamente
bien ocultos bajo las horas
de los días que creyeron nuevos
con las fotografías amarillentas
en blanco y negro
de antes del color
que pensaban inalterables
Colocan la maleta
en un lugar inaccesible
La olvidan
Ahí son preparados
para una nueva vida
no sabiendo aún
el lugar que se les concederá
Vuelven la espalda
se exilian en la Siberia
de su indiferencia
Se van sin darse vuelta
magníficos fingiendo ignorar
que la vida es redonda
como la tierra
y que se termina siempre
por dónde se empieza.
 Jean Dif
Francia
Saint-Sandoux, 16 de mayo de 1934

12 febrero 2018

Delia Quiñónes, Misiva de Eurídice

No llores, Orfeo,                                                             
                    la perdida fragancia de mi cuerpo                       
                    ni el lecho doblegado de deseos                         
                    donde el tiempo fue vid y espiga presurosa.             
No llores ni lamentes                                                          
                    la ausente humedad                                       
                    donde solías recrear tu estrella viril                  
                    y abrigarla entre rumores de hierba.                     
No llores,                                                                   
                sino húndete en la herida                                   
                que sólo estuvo esperando por tu daga.                        
No me busques en las tinieblas                                               
                porque sólo en la luz me acerco                               
                                        al motivo de tu canto                 
                        y sólo en ella soy música,                           
                        rocío tempestuoso,                                   
                    fuego que busca tu calor,                                 
                    la sed de tu agua,                                       
                    la miel de tu panal.                                     
No me llores, Orfeo:                                                         
devuélveme a la luz                                                            
    antes que otra serpiente                                                 
                    devore la curva de mis senos                             
                            y  se ahogue en el centro                       
                                  donde  ahora florece el hechizo de tu canto.
Delia Quiñónez
Guatemala
Ciudad de Guatemala, 7 de marzo de 1946

11 febrero 2018

Rafael de Cózar, Cala medialuna

Me alegro de verte de nuevo
y quiero preguntarte si pasaste buena noche,
si hace viento o el sol es suficiente
para hacerlo revivir hasta las sombras.
Quiero pedirte estar así en silencio,
que hablemos de muchas otras cosas
reiniciando los círculos horarios del ayer
también aquí en esta misma playa
apoyado en la extrema dureza de la roca
donde el mar escupe caracolas de espuma
estrelladas contra el lienzo de las nubes,
que estemos así juntos, tal vez solos…
contarte de mi vida y tú la tuya
y que juguemos a ser algas luminosas
bajo el estruendo salino de las olas…
Rafael de Cózar
España
Tetuán, Marruecos 1951
Bormujos, Sevilla-España 2014

10 febrero 2018

Federico Díaz Granados, Encuentros

Si te estrellas de frente con mi corazón
no huyas y no intentes tus huellas dactilares
tampoco lo dejes por ahí a merced de algún desprevenido transeúnte
y no lo escondas, como al hijo torpe, de las visitas.

Si lo ves mordido en los bordes como un viejo borrador de la primaria
somételo a una calle de lluvias y remates
Alguien se encartará con tan pesado encargo lleno de canciones incendiadas
y viejas vajillas en deshuso
Alguien lo agitará queriendo oír alguna voz
como quien golpea durante horas una casa vacía .

O si lo llegas a ver entre mis ruinas déjalo en la calle.
que este corazón de prisas y tardanzas siempre se acomodó mejor a la intemperie.
Federico Díaz Granados
Colombia
Bogotá, 1974