26 abril 2013

Abdallah, Isabel Martín Salinas

Tenías los ojos negros y soñaste
que un cielo más azul y más lejano te aguardaba
y tú, como arbolito
seco bajo la lluvia, florecías.
No se pueden tener catorce años
y tantas esperanzas
rodeado de arena.
Ahora quedan arriba
El sol y las gaviotas
y la sombra tumbada de una barca
y tú, debajo, sabes
demasiado temprano y sin remedio
cuánta amargura esconden
los mares en su fondo.

Isabel Martín Salinas
España
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4 comentarios:

José Manuel dijo...

Cuanta tristeza esconde el poema, la cruda realidad de la inmigración através del Estrecho.

Feliz fin de semana
Besos

maria del carmen nazer dijo...

Un largo dolor y una inmensa ternura. Es la vida... ¡HERMOSO !
Besos de luz.

RECOMENZAR dijo...

me ha encantado tu comunicacion con las letras

Maritza dijo...

Bellísimo, sensible, profundo...

ABRAZO GRANDE,TRINI QUERIDA.